Buenos días. Esto está resultando, hasta ahora, un diario de lo más entretenido para mí... así no se me olvida esta experiencia por si termino abandonando (que espero que no) y tuviera intención de retomarlo más adelante
Pero como aún ese momento no ha llegado, vayamos por el cuarto día de entrenamiento, que como supuse anteriormente, sería más llevadero pues se trataba de ejercicio de baja intensidad. O lo que es lo mismo, caminata de unos 40 minutos.
Claro está que por la tarde me fui a la feria a la feria con mi familia y me tiré dos horas de arriba para abajo y de cacharrito en cacharrito, por lo que llegué bastante cansada a casa pero satisfecha por la cara de satisfacción de mis peques. Sencillamente hay cosas que no tienen precio y por lo que estaría dispuesta a sacrificar cualquier cosa.
Y como estaba tan cansada de bregar con estas dos, cuando las acosté no pensé en ir a caminar (al fin y al cabo ya bastante me había movido durante toda la tarde). Pero finalmente cambié de opinión y, a pesar de mis agujetas que siguen estando muy presentes (digo yo que algún día se irán...), me fui a andar una hora. Ya que aún no soy capaz de terminar las tablas de Kayla, por lo menos que no me falte el otro tipo de ejercicio, el que sí puedo tolerar.
Y hoy, vuelvo a mi tormento particular. Aunque no se si sacaré tiempo pues como digo, la diversión y la felicidad de mis hijas están por encima de todo. Y feria solo es una vez al año.
No hay comentarios:
Publicar un comentario